Apenas tengo palabras, sólo sensaciones.
Puesto a reflejar algo por escrito, sería la superficie de un mar tranquilo, con movimientos vagamente perceptibles, que nada diría de su inmensa profundidad, de su enormidad en vidas interiores.Me reservo egoístamente hablar de la intensidad, con densidad variable, a lo largo de estos años, meses, días, horas...instantes, de vivencias comunes.
No tengo palabras, lo he dicho al principio. Sólo pido para todos muchos 21 de febrero halagüeños, joviales, con horizontes limpios y abiertos, con futuro...
¡Viva el 21-F!


