No voy a entrar en valoraciones políticas de este país esperpéntico. Noticias contrapuestas. Insultos continuos a la inteligencia de los ciudadanos. Zarzuela afirma, Moncloa desmiente. Rajoy sabe o no sabe, ¿quién sabe si sabe o no sabe?
Y, entre tanto, los elefantes: especie antigua, bella, majestuosa, noble e inteligente.¿Abatirlos con qué fín?...¿La emoción y el riesgo de su muerte; la pretensión de colaborar a su extinción? ¡Qué vergüenza!
¿No tiene otra cosa que hacer Don Juan? Y todos,teatral, hipócritamente, preocupados por la evolución de su cadera...¡País!
Cazador blanco, corazón negro.Elefante: especie emblemática para adjudicarse un trofeo. ¡ASCO!


No pude publicar esta entrada en su día. Pero nunca es tarde.
ResponderEliminarMuy buena!
ResponderEliminarCon imagen y todo.
Nunca fuera de lugar....quién sabe si volverá de safari!
Un besote
PROCEDE:
ResponderEliminarCuando era muy pequeño, en la biblioteca de mi pueblo tuve acceso a un libro sobre la caza del elefante que me impactó sobremanera; escrito por un navarro, entonces embajador o cónsul en la Guinea española refería la caza del elefante como temeraria, arriesgada, donde era preferible portar rifles Holland&Holland (Express) – para que el proboscídeo ni se percatara del ruido del cerrojo, por su posible súbita y peligrosa reacción. Al filo de la lectura, y cuando ni se hablaba del peligro de extinción y yo no albergaba un enorme amor al elefante como especie, era una lectura subyugante. Ahora me da asco cualquier lectura y visualización de este tipo de deporte comercializado, banalizado…¿Qué pasa que son elefantes de criadero…? Aunque lo fueran, que no tiene ni lógica ni sentido [A tenor de la forma en que los enfrenta Jeff Rann-lleva, estoy seguro un Holland-Holland de altísimo calibre con proyectil de muchos grains-, o, él es un valiente fuera de lo común, o, a esos animales les han añadido algún calmante en la comida]… mucho tomate para tan pocos huevos- Aunque así fuera , esta bella especie no se merece este trato; tampoco un elefantito se gesta como un pollo y su vida no dura un pis-pas. Como subir al Everest en ascensor... ¡Hijos de puta!