
No debe preocupar el paso de los años cuando se han cumplido expectativas y cuando se han conseguido metas (tres al menos) insuperables.
El tiempo, se mida en lo que se mida, es un compañero inseparable, infatigable, que te depara cosas malas y buenas y te obliga a hacer comparaciones, compensaciones, balances...En tu caso este balance se inclina a lo positivo. Te quedan -ojalá por lo menos otros tantos, la ciencia avanza que es una barbaridad- muchos más para disfrutar de tus logros, de tu bienhacer, contigo misma y con tus próximos.
Desde esta distancia, relativa en el espacio, soplo fuerte mis mejores deseos para hoy y para siempre.
Que todo fluya limpio, cantarín y cristalino, como el agua saltando escalones en nuestra querida Granada.


Paro solo a saludar, de pasada, la bombilla no se me ha encendido todavía para comentarte las entradas en condiciones...!
ResponderEliminarPor aquí dicen que gracias! y que también esperan ese bombillazo para poder contestarte debidamente...!
Dos besos!