Fumar...casi nada.Dejar...ni te cuento...
Y ahora, otra frase rotunda y veraz que se me descolgó desde la tele: "El tiempo que se le dedica al alcohol, se le quita a todo lo demás". Hay que corroborarlo sin dudar un instante.
Retomo asimismo algunas reflexiones de mi cosecha de fechas pasadas, aunque ello suponga la ley del mínimo esfuerzo:
“Humea solo, cigarrillo mío...” Era la frase en boca de una querida, entrañable escritora que fumaba y escribía apasionadamente, respirándolo... (Vivía compulsivamente, apuraba los segundos de una vida efímera, condenada, presumida breve, amenazante, aunque vital hasta el extremo...) El término abrupto de su vida puso fin a ambas cosas, y, sin embargo… quisiera ver escritos en alguna de las volutas de aquel humo mensajes de otros tiempos.
Quién lo iba a decir, inmerso en el jazz y en la literatura, destilando, o tratando de destilar, orujo, grappa, zambuja...Con los ropajes que aparezca lo aceptaremos...
Pero...no sé por qué paseo hacia atrás, en el tiempo, rememorando historias sugerentes que, ahora, están desfasadas, condenadas al oprobio; que te ponen en el punto de mira de todo aquello que está por y para juzgar, demonizar, criminalizar,... todo lo que se aproxime a panegírico, a loa, a añoranza de hábitos pasados inocentes, a costumbres y a usos de relación humana, a vestimentas de una elegancia sin presunción, a juegos con los fetiches, a caricias que se pensaban sin malicia...
Era y es una forma de medida del tiempo. Otra forma de medida, con la voluptuosidad y la continuidad del humo. Sin los sobresaltos de los segunderos de los relojes ingratos. Asemejable más bien a la pereza de los relojes de arena, al fluir de las clepsidras, al movimiento preciso y seguido, acompasado y sordo de los relojes manufacturados con amor , delectación, celo extremado, meticulosidad infinita que, paradójicamente, no valora el tiempo,...esa quimera...
Y ese tiempo redundante, recurrente obligado de todo lo humano, no se detiene. Continúa – esa es la palabra: “continúa”...- sordo a las demás categorías, cínico para con las sugerencias, ajeno a los avatares personales, impertérrito...Tal vez – y lo digo con reservas- sólo consciente del otro recurrente del espacio. O, ¿son la misma cosa tiempo y espacio? Escenario y decorado cambiante de escenario. Actor y sus ropajes... Entelequias...en suma.
(...) Me estoy yendo torpemente por caminos de peteneras, por veredas que me apartan de una idea que surgió en mi duermevela: fumar...ese verbo...
... No será preciso nadar en la historia de los libros, bastará con arrastrar con un tenue hilo vivencias de ratos pasados, en años pasados, en ambientes pasados, en prácticas sociales pasadas, en amistades pasadas, en proyectos de vida, en poses ante el espejo, en conatos de madurez, esbozos adolescentes de personalidad, encuentros con la vida... : reafirmación en la tierra firme y el humo asciende en colores parejos a los del cielo -también variables-; espantando los miedos, creyendo aspirar la vida a bocanadas y exhalando también la vida a nuestro antojo...dioses de algún modo...
Y ahora nos dicen: dioses con pies de barro, idolillos incómodos friables con un decreto, pobres diablos enfermos que pagan par sostener su enfermedad...humo inmundo...volátil necedad... Y la música con el humo; los segundos, minutos, estirados como gomas elásticas que duraban lo que duraban la noche, las noches, la juventud, una ruta inacabable, sin fín...
Y las batallas reñidas entre humo peleando transiciones, de sociedad y personales, atmósfera querida- y no por preterida-, histórica, de aquella segunda mitad del siglo XX...
Nuevo hito en mi tiempo, en mi quimera omnipresente, sempiterna y resbaladiza, y en mi vicio.
Voy a rebasar en dos lustros la cúspide de la campana de Gauss de la centena y quiero, tras un doloroso examen de conciencia, emprender una andadura más sana. Se lo debo a mis deudos más queridos.
Voy a rebasar en dos lustros la cúspide de la campana de Gauss de la centena y quiero, tras un doloroso examen de conciencia, emprender una andadura más sana. Se lo debo a mis deudos más queridos.

Difícil?Sí, pero
ResponderEliminaren ningún caso imposible.